16/10/11

Perdedor

Mi mundo esta patas arriba,
por más que lo pienso ya nada es igual,
por más que lo intento ya no es lo mismo,
por más que lo hago... ya no importa

Y el tiempo se va perdido,
el aire incluso que respiro,
me ahoga como horca el aliento,
me destroza y rearma sin fín.

Es como si no quisiera pensar,
como si no quisiera ni estar,
mirando entre los recuerdos,
mirando entre lo que una vez fue vida.

Es como caminar entre la pista,
sintiendo el aire cortado por los autos,
sientiendo las miradas de desconocidos,
sin que sepan que uno allí está.

Es una pena imcompartible,
es un dolor que solo está allí,
es como saber que estás cerca,
pero a la vez pensar que has muerto.

Sentir o no sentir da lo mismo,
pues el corazón llega a acostumbrarse,
y el todo se vuelve la nada,
el amor se vuelve recuerdos... que duelen.

El porqué se vuelve casi diario,
quizás hasta cada segundo en mi mente,
entender las cosas que pasan,
es algo que no quisiera hacer.

Mi mundo está patas arriba,
y no quiero hacer nada para cambiarlo,
como un cobarde que huye ante el miedo,
con la diferencia que ya no importa.

Y el tiempo se va perdido,
entre las lágrimas que rondan mi cara,
entre los arrebtos de cólera,
entre los gritos de angustia del alma.

Es como si no quisiera pensar,
en los ratos que compartí con el resto,
en los ratos que sonreí a montones,
en los instantes que estuviste.

Es como caminar entre la pista,
mientras recuerdo tu sonrisa,
mientras recuerdo tus abrazos,
mientras todo simplemente se hace nada.

Es una pena imcompartible,
es tan sólo el sentirse en la miseria,
de no poder aceptar la verdad,
que hace tiempo todo lo perdí.

Sentir o no sentir da lo mismo,
porque todo se lo llevó el ayer,
el hoy es un mero transe de mis días,
y el mañana es tan incierto como yo.

El porqué se vuelve casi diario,
pero eso ya no importa más,
si soy bueno o malo es tan solo eso,
un pensamiento inconcluso de mi mente.

Mi mundo está patas arriba,
y eso a nadie le va a importar,
si vivo o si algún día muero,
que pase entonces lo que tenga que pasar.

Mi mundo está patas arriba,
y no te culpo en lo absoluto,
sea cual sea el fin de mi vida,
ya todo acabó... y punto.