5/3/12

Enterrando el dolor

¿Dónde estás? me pregunto a cada instante,
¿Qué fue de ti? va rondando mi cabeza,
¿Porqué me volví tan insignificante?
¿Porqué ahora eres parte de mi tristezas?

Porqué ya no estás aquí me reclamo,
porqué se hizo negro mi amanecer,
porqué me expulsaste como un gusano,
porqué no te puedo volver a ver.

Porqué se ensalzó conmigo el destino,
o quizás fue Dios con una prueba,
porqué ahora lloro como si fuera niño,
porqué el dolor mi vida se lleva.

Ya no te volveré a ver mi pequeña,
ya no escucharé tu dulce risa,
será que a morir mi alma se empeña,
para estar cerca de ti, mi niña.

Pues nada será como antes ser solía,
pues ahora todo es negro, tan gris,
será que de a pocos mi corazón moría,
y ahora desconozco lo que es ser feliz.

Fuiste la razón de todos mis días,
fuíste el lucero que siempre alumbró,
aquellas noches llenas de vida,
que ahora se han ido con todo mi amor.

Jamás te olvidaré, puedes jurarlo,
y jamás amaré como te he amado,
pero el dolor que me has causado,
lo enterraré con cariño, en el pasado.

26/2/12

Lo que no puedo preguntarte

Hacia dónde miran tus ojos,
dímelo pronto por favor,
a dónde van tus suspiros,
adónde va ese dolor.

Porqué esa sonrisa apagada,
y aquél lento movimiento de cuerpo,
porqué susurras palabras calladas,
porqué ahogas tu llanto en silencio.

Si conociste el amor a la mala,
si aprendiste del dolor sin querer,
piensa en los bueno que tuvo tu alma,
recuerda la dicha que tuvo tu ser.

Porqué tu negro pelo ondeado,
parece que fuera a perder,
la vida y el movimiento variado,
que suspiros arrancaba al ver.

Dime porqué tu cuerpo has castigado,
por culpa del llanto y dejadez,
porqué la vida vas menospreciando,
porqué no eres quien solías ser.


8/2/12

Tienes


Tienes esos ojos que me muestran mi ser,
y esa sonrisa que cualquier ángel envidiaría,
tienes ese cándor que desarma ejércitos,
y ese calor que calma cualquier frío.

Tienes la dulzura impregnada en tu mirada,
y ralentizas el tiempo cuando tu cabello acomodas,
la suavidad se centran en tus manos,
tienes esa ternura cual niño recien despierta.

Tienes la facilidad de arrancar una sonrisa,
y matar las tristezas de cualquier alma herida,
tienes la simpleza de ser quien eres,
y de arrancar el suspiro de un triste ser.

Tienes en tu rostro la belleza resumida,
y en tus brazos la solución para el rencor,
tienes en un beso la perpetua enseñanza,
que el amor cubrirá cualquier dolor.

Tienes la inteligencia divina,
que te permite expresarte con total gracia,
tienes la fuerza y vitalidad necesaria,
para apagar las vicisitudes del día.

Tienes errores como cualquiera los tiene,
pero aprovechas tus males y fuerte, te haces,
tienes un poco de cualquier ser humano,
pero a diferencia de todos, los amo...

18/1/12

Carta de un idiota arrepentido


Hola, ha pasado un tiempo desde que te escribí algo. Por favor, sólo sigue leyendo estas líneas, que son sinceras aunque no sirvan de mucho. Sé que piensas muchas cosas no tan buenas de mí, y es que errores he cometido a montones.
Tienes razón, no soy una buena persona, y soy el único culpable de que termines odiándome, aún así déjame decirte algunas cosas:

En mi vida he conocido alguien como tú, ni tan buena, ni tan mala, simplemente así como eras. Tienes el don de arrancar una sonrisa de las personas, sin necesidad de hacer una gracia. Tienes la ternura de un ángel, que en tus ojos estalla cuando ves un animalito o a un niño.
Derramas bondad para los menos afortunados, y bastante compasión con los débiles, aún así eres más fuerte que yo, pues hasa pasado de todo un poco y lo has superado.

Esto no lo escribo para que perdones las tantas canas que te saqué y sigo sacándote, lo hago porque es lo justo. Eres una gran persona, y quiero que el mundo lo sepa. Hay muchas cosas de las que me arrepiento, una de ellas es no haberte escuchado nunca.

Siempre me decías las cosas, y yo cerré mis oídos sin querer. No sabía que mis palabras te dañaban, que mis gestos te herían, que mis acciones te mataban de a pocos. Me paraba preguntando ¿porqué has cambiado?, y debí haberme preguntado ¿Porqué te he cambiado?. Mis celos me enfermaron, mi baja autoestima terminó por asfixiarte.
¿Qué hice?... Me volví un asesino de sueños, que hiere con palabras, acciones... un loco.

¿Excusas mías? ... No es así, reconozco mis errores, y reconozco que fui tan poco hombre de no darme cuenta todo lo que te arranqué, todo lo que te humillé, todo lo que no vi por mi terquedad... por mi idiotez.

Tenía el más grande tesoro conmigo, con sus errores, defectos, virtudes... pero estaba a mi lado... y no lo valoré. Ahora acumulado tu odio solo me hacen temblar los huesos, estremecen mi alma, y paran mi corazón de un golpe. ¿Qué puedo hacer? me he preguntado, pero... no encuentro la respuesta.

Tienes el don de hacer feliz a la gente, y de llenar con tu luz cualquier espacio. Tienes el don de revivir los corazones, y de enamorar hasta el alma más dura. Eres capáz de hacer susurrar el viento, tan sólo al escuchar tu sonrisa. Y eres capáz de entristecer hasta la luna, cuando le llenas de soledad... y de dolor.

Me pediste que te dejara en paz, y no lo volví a entender. Lamentablemente para mal tuyo me seguía preocupando por ti, y aunque no era excusa me llenaba la boca repitiéndolo para usarlo de pretexto y estar cerca. ¿Que gané con eso? sólo alejarte más y más. ¿Es que acaso ya no te importaba? Pues sí... al final lo entendí, tu seguiste adelante y yo me quedé en mis recuerdos, recuerdos solo míos, que ya no sirven de nada.
¿Quién soy para meterme en tu vida? Nadie... es lo que no aceptaba. Soy nada y debo seguir así.

No quiero que me odies más, no quiero que te lleves lo peor de mí. No puedo cambiar la vida, ni el destino, y aunque te regale todos los "perdóname" del mundo, no alcanzarían para quitar todo lo que obtuviste de mi.

Te mereces lo mejor, te mereces ser feliz y eso no lo entendía. Dios sabe que quiero verte bien, y he comprendido que he sido el camino equivocado. Eres una buena hija, mejor amiga, gran persona. Seguramente te mereces el cielo, es la verdad.

Gracias por todo, lamento que las cosas terminaran así, no quiero oportunidades, no quiero pedirte nada, ya bastante he hecho y simplemente puedo hacer algo por ti... dejarte en paz para vivir tranquila.

16/1/12

Desde hoy

Ha sido muy difícil para mí,
entender tus frases, entender tus gestos,
verte tan cerca, verte tan lejos,
que algo pasa dentro de ti.

Quizás la rutina de hacerte mi mundo,
quizás la atención que te he brindado,
habrá colmado en pocos minutos,
todo el amor que te había dado.

Nunca entendí porqué tu cambio,
nunca entendí porque esa distancia,
pensé que aún seguías amando,
que aún me querías en abundancia.

Y no veía tu sufrimiento y agonía,
pues tu corazón no me pertenecía,
pensaba ne mí y en mi soledad,
en tu lejanía, y en muchas cosas más.

Te he adorado como a ninguna,
y aún así no dejé la esperanza,
que a mi volvieras con tu dulzura,
que olvidaras todas mis faltas.

Desde hoy he comprendido,
que debo esperar lo mejor para ti,
que Dios así lo quiso y herido,
te deseo desde el fondo... seas feliz.